La carballesa Fina Rey es reconocida por el Vaticano por su labor parroquial

  • La medalla «Pro Ecclesia et Pontifice» le será impuesta por el Arzobispo de Santiago el día de la confirmación en Carballo

La labor social de la maestra retirada Fina Rey es innegable. Desde su jubilación se ha dedicado por completo a la Parroquia San Xoán Bautista de Carballo, a Cáritas y al Centro Social, pero ya antes regalaba una buena parte de su tiempo de forma totalmente desinteresada al prójimo.

Es por ello que la Iglesia valora ahora sus más de sesenta años de dedicación con la concesión de la medalla Pro Ecclesia et Pontifice. Mediante este reconocimiento se premia su servicio fiel y generoso durante más de sesenta años, en los que ha sido catequista, voluntaria y coordinadora de multitud de actividades. La Nunciatura Apostólica hacía llegar a la archidiócesis de Santiago la comunicación de esta condecoración el pasado mes de diciembre, en cuyo texto destacaban, entre otras cosas, la «egregia labor y el afán apostólico» que han distinguido siempre el compromiso de Fina Rey con su parroquia, la catequesis y la obra social que llevan a cabo.

Rey, que asume ahora la dirección de la asociación antidroga Vieiro desde el fallecimiento de José Manuel Vázquez Gómez el pasado mes de agosto, ejerció la docencia durante más de cuatro decenios y dirigió durante años el colegio Bergantiños, un centro educativo que prácticamente vio nacer, pues se incorporó a la plantilla apenas un año después de su apertura, en el curso 80-81.

Allí vivió los cambios en la enseñanza, pero también en los modelos educativos de los niños. Decía en el momento de su jubilación que los jóvenes son ahora más atrevidos de lo que solían serlo, y que la permisividad familiar era también mayor, pero que nunca ningún alumno le había faltado nunca al respeto.

De su pasión por la enseñanza, que descubrió casi de manera casual en Caldas de Reis, se extrapola también su labor en la catequesis de la parroquia. El oficio prevalece, y enseñar lo que sabe fue siempre una prioridad para la carballesa.

La medalla en cuestión, Pro Ecclesia et Pontifice, que se compone de una cruz octogonal con el grabado del Papa León XIII y con la flor de lis en sus cuatro cantones, le será impuesta por el Arzobispo de Santiago, Julián Barro, el día de la confirmación en Carballo.

Fuente: La Voz de Galicia
Foto: José MAnuel Casal

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