El COF de Lugo, referencia en la ayuda a las familias en Galicia

En solo tres años de vida, el Centro de Orientación Familiar de la diócesis lucense ha ayudado a cientos de familias y se ha convertido en elemento dinamizador y coordinador de la Pastoral Familiar para las cinco diócesis gallegas

Al igual que los centros homólogos de las demás diócesis españolas, el COF diocesano de Lugo presta atención terapéutica a personas y familias que necesitan ayuda profesional. Desde su apertura en 2013, las cifras –más de 300 personas atendidas y cerca de 1.100 sesiones de terapia llevadas a cabo– permiten confirmar que este centro ha cubierto una necesidad social que estaba desatendida, superando con creces las expectativas.

Dedicación al cien por cien

Con una población similar a las diócesis vecinas, se está logrando mayor impacto que en los otros centros de orientación familiar gallegos. Entre otras razones porque, a juicio del delegado de Pastoral Familiar de Lugo, Rodrigo Rúa, este COF cuenta con un director dedicado a tiempo completo a esta tarea. «Si realmente nos importa la familia, debemos dedicar recursos a ofrecer una atención verdaderamente seria y profesional», explica Rúa. «El responsable de nuestro COF (Martiño Rodríguez) es un laico, casado, doctor en Psicología y acreditado como terapeuta familiar por la FEAP, formado en el Instituto Juan Pablo II en Madrid y que colaboró con el COF diocesano de Getafe durante cuatro años», añade.

Formación en profundidad

Es en el área formativa donde el COF de Lugo se ha desmarcado más. Desde 2013 ha coordinado más de 45 jornadas y actividades, en colaboración con 30 entidades y en las que han participado casi 600 personas.

Más allá de los números, lo más novedoso es que muchas de sus actividades formativas se han realizado en colaboración con otras diócesis. Así, por ejemplo, ha organizado y coordinado una formación de monitores en educación afectiva y sexual con las delegaciones de Pastoral Juvenil de las cinco diócesis gallegas, e incluso en la celebración de su tercer aniversario intervino el obispo auxiliar de Santiago, monseñor Jesús Fernández.

Trabajo coordinado, más recursos

La iniciativa más importante hasta ahora ha sido el Curso de Formación en Matrimonio y Familia. Este curso, de dos años de duración, no tiene precedentes en España, ya que es la primera formación reglada organizada conjuntamente por todas las diócesis de una provincia eclesiástica. El proyecto, en el que intervinieron ponentes de gran relevancia en el campo de la Pastoral Familiar, fue gestionado y coordinado por el COF lucense. Su director, Martiño Rodríguez, considera «un signo de esperanza que cinco diócesis se hayan unido para algo así. El camino para fortalecer la pastoral familiar pasa, entre otras cosas, por generar proyectos interdiocesanos».

El cuidado de la familia es uno de los grandes retos de la Iglesia, por eso Rodríguez insiste en que «tenemos que dejar de actuar como si cada diócesis fuera una isla. Unidos podemos desarrollar proyectos más atractivos, más sólidos y con más recursos».

La importancia de esta formación y difusión coordinada de la verdad sobre la familia es lo que recordaba, en el tercer aniversario del COF, el obispo de Lugo, monseñor Alfonso Carrasco: «Pocas cosas –sintetizaba– son más decisivas para la felicidad de cada uno que el modo en que afronta la construcción de la familia y cómo vive la vocación al amor».

María José Campo. Lugo
Arículo publicado en Alfa y Omega

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